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10 consejos de mamá para actuar con inteligencia en el amor

Mi madre era una mujer muy sabia y de eso me vine a enterar a los 30 años. Mi madre murió hace menos de un mes a los 70 años tras dos años de lucha contra un cáncer. Me enseñó tantas cosas sobre la vida, y aún, tras su partida, me sigue aleccionando. Aún escucho sus palabras y consejos vertidos en horas y horas de conversación frente a una taza de café. Esto son algunos de los que más tengo a mano.

Por: Jessica Ramos. V.

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1-      “No entregues todo y menos altiro”: Cuando mi mamá me decía esto en la adolescencia o en mis tiernos 20 y tantos, no la entendía, incluso encontraba que estaba hablando puras leseras, porque para mí, en ese entonces, el amor era algo más bien fantasioso, donde uno se guiaba sólo por lo que se sentía, y uno se entregaba ciegamente a los brazos (o a veces brasas) del amor, y se suponía que así todos seríamos felices saltando por las praderas. Con los años me fui dando cuenta que, me guste o no, la cosa no funciona así, que el amor se siente, pero también se trabaja y que el entregar el corazón en bandeja de plata a alguien equivocado o que no se lo merece, nos implicará grandes arrepentimientos y dolores profundos… dolores que posiblemente nos marquen para siempre.  Por otro lado, me explicó que el corazón se entrega, pero siempre, siempre, hay que guardarse algo.

2-      “No cuentes todo”: Mi mamá siempre fue muy enfática en recalcar que a la pareja nunca había que mentirle, pero que habían cosas que no había para qué sacar a colación, porque estaban demás, que podía ir desde hablar de cosas del pasado que en realidad a nadie le importan, secretos personales que no tienen  ninguna injerencia con la relación,  o cosas triviales, como lo que hiciste desde que abriste un ojo, lo que comiste y hasta cuántas veces fuiste al baño. Mi mamá siempre abogó un poco por el misterio, porque así, según ella, el otro, por lo menos se daría el trabajo de preguntar en qué has estado en todo el día, manteniendo así, vivo el interés.

3-      “¡Lima ese carácter!”: Mi mamá siempre me retó porque yo era media enojona, idiota, sin mucha paciencia, mecha corta, como quieran ponerle. Siempre me decía que debía limar mi carácter, aprender a ser más tolerante y a ser  más paciente, porque ambas cosas eran necesarias en la vida y en una relación de pareja, de lo contrario…. Sólo se cosechan tormentas.

4-      “Tienes que dar para recibir”: También siempre fue enfática en recalcar que era imposible que yo esperara amor, si no entregaba absolutamente nada.

5-      “Deja que él te busque”: Mi mamá también siempre pensó que era el hombre el que siempre debía cotejar y buscarla a una, y que esas cosas modernas que una ande detrás de un personaje era un garrafal error. De hecho, jamás olvidaré que una vez me llevó esta teoría a la misma naturaleza: en el mundo animal siempre es el macho el que anda detrás de la hembra, jamás la hembra detrás del macho.  Y bueno, de pasadita también decía “el que no llama es porque no quiere llamar y punto”, esta reflexión la ocupo hasta hoy y prácticamente no falla.

6-      “¡No sirve!”: Mi mamá era tan sabia…. Cada vez que yo le contaba algo problemático sobre alguna pareja o relación, ella me miraba, lo pensaba, me daba sus argumentos y agregaba casi con un grito: “Entonces… ¡no sirve!”, y claro…. Nunca falló, porque cada vez que me lo dijo, efectivamente el sujeto de turno no servía para asuntos amorosos.

7-      “La pareja tiene que tener proyectos”: Ella jamás entendió que yo pudiese estar en relaciones de pareja o pololeos donde no hubiese ningún plan en conjunto, como ahorrar, irse de vacaciones, hacer algo en conjunto, etc. Para ella el soñar con el otro, era fundamental.

8-      “Le bailan los ojos”: Mi madre tenía un sexto sentido agudísimo para detectar a hombres lachos, ella los miraba directo a la cara y dictaminaba: “le bailan los ojos”, en relación a que el tipo le parecía mujeriego o cínico. Nunca, pero es que nunca, se equivocó.

9-      “La pareja tiene que tener su espacio”: En relación a cuando llegan los hijos, mi mamá aseguraba que aunque hubiesen hijos pequeños, la pareja tenía que tener un tiempo a solas, aunque fueran unos minutos.

10-   “Uno tiene que perdonar”: Cuando era más joven yo pensaba que mi mamá más bien tenía un carácter sumiso y que le aguantaba todo a mi papá, después, con los años, me fui dando que en realidad no era eso, mi madre tenía un carácter fuerte, nada la derribaba o le quitaba su buen humor, lo que pasa es que ella ya entendía algo que yo aún no veía: la vida es difícil, y las relaciones de pareja también lo son, a veces pasan cosas que nos hacen daño, a veces una hace daño, pero cuando hay amor, paciencia, un proyecto en común, hay cosas que pesan más. Esto no es Walt Disney, y quien desee que lo sea, tómese un pasaje a Florida.

Bonus track

11- “Guarda esas lágrimas para algo importante”: Quizás una de las frases que más recuerdo cada vez que me enfrento a una situación difícil. A lo largo de los años, uno se va dando cuenta de que hay cosas que no valen la pena por las cuales llorar o amargarse, que la mayoría de las veces uno llora por un capricho, no por dolor verdadero. Con los años uno va identificándose con aquello que en serio desgarra, en mi caso, fue su muerte, el dolor, hasta ahora, más profundo que he sentido, el resto…. han sido sólo chiquilladas.

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Jessica Ramos
Acerca de Jessica Ramos (64 artículos)
Periodista con experiencia en medios digitales. Blogger y Directora del blog Historias en mis 30 www.jessicaramos.cl