Lo + nuevo

3 pasos para abrazar tu belleza y sonreír a diario

Comienza y termina conectado contigo:

La mayoría, se levanta todos los días por la mañana, apurados pensando en todo lo que deben hacer en las horas restantes del día, para luego volver a la cama agotados y pensando nuevamente en lo que deben hacer al día siguiente, alineados completamente de ellos mismos. ¡No hagamos esto! ¿qué pasa con nosotros que muchos ni siquiera toman tranquilos desayuno? Por qué no intentamos despertar a diario, levantarnos y mirarnos en el espejo. Ducharnos y sentir el agua de la ducha, desayunar con tiempo y luego, una vez instalado en el trabajo, poner la mente en eso y cuando digo ” en eso”, me refiero a la tarea que tenemos frente a nosotros, no las que tendremos que realizar.

Por la noche lo mismo ¡vuelve a ti!  sale del trabajo y ya de camino a casa comienza a centrarte en ti mismo, asimila el día, revisa cómo está tu cuerpo, qué queremos hacer y qué nos haría bien para descansar. Empezar el día y terminarlo centrado en uno mismo, es la clave de la juventud, el bienestar mental, de tu belleza y brillo.

La belleza no tiene nada que ver con la perfección:

Supongo que si han leído otros de mi post de autoestima, ha esta altura  lo tendrás claro. Nadie es perfecto y todos somos únicos.

Partiendo de esa base, es bueno tener conciencia de que para nosotros nuestros defectos o imperfecciones son enormes, notorias y terribles. Sin embargo, para el resto son casi imperceptibles, un detalle que se pierde en el todo. Pero lo que importa es lo que pensamos nosotros de nuestro cuerpo y de nuestra personalidad, razón por la cual, es súper necesario comenzar a abrazarnos con amor y aceptación esas partes de nuestro ser que  no nos gustan: la nariz media gordita, las piernas cortas, nuestra conducta alocada, etc. Son parte de la armonía de nuestro cuerpo y de quienes somos ¡Aprende a mirarte como alguien que es un armonioso conjunto más que un detalle especifico! La belleza no tiene que ver con la perfección sino con el equilibrio. 

Conectate con tus sueños:

Quejarse es fácil, actuar para dejar de quejarse es el desafío. Movilizarse por los propios sueños, por cambiar cosas que no nos satisfacen, por desarrollarnos y crecer es parte de amarse. Esto solo es posible en la medida de que nos conectamos con nuestros sueños y metas y nos movilizamos para alcanzarlos, conecta nuestra alma, cuerpo y mente y esta alineación nos energiza, rejuvenece y nos dota de una un mágico atractivo, al estar más que nunca vivos.

Comentarios

Constanza del Rosario
Acerca de Constanza del Rosario (240 artículos)
Psicóloga especialista en relaciones de pareja y sexualidad. Yogadicta. Me contactan en: constanzadelrosario@gmail.com