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6 lamentos que podrás evitar en tu lecho de muerte…

“Ser capaz de mirar atrás en nuestra vida y encontrarnos satisfechos por lo recorrido es vivir dos veces” (Khalil Gibran)

La cultura en la que vivimos, a diferencia de muchas otras, en general le teme a la muerte. Es un hecho. Se han fijado como cuando aparece el tema en alguna reunión social las personas decimos “Ay, mejor no hablemos de esto” o “¿Cambiemos el tema mejor?”. Nos pasamos la vida tratando de evitar tomar consciencia de que la única certeza que tenemos es que vamos a morir algún día. Y por eso, muchas veces ésta nos pilla desprevenidos, con muchos pendientes afectivos, aventuras que no corrimos y sueños no perseguidos.

Pero la muerte también puede ser vista como un regalo. Un regalo que nos recuerda lo importante de vivir a concho, centrándonos en lo verdaderamente importante y no perdernos en las banalidades o pequeñeces que muchas veces consumen gran (por no decir la totalidad) de nuestra energía.

Estudios muestran que gran parte de las personas, al momento de su muerte, se encuentran con arrepentimientos y lamentos en torno a sus vidas. Hoy queremos comentarte los más comunes, para que tomes acciones desde ya:

1. Nunca me preocupé de mi salud

¿Fumas? ¿Qué comes? ¿Haces deporte? ¿Meditas?… Es hora de comenzar a hacer algo por tu bienestar. El arrepentimiento viene luego, cuando decimos “no le hice caso a los dolores de cabeza” o “por qué no habré escuchado a mi colon”. No olvides que el cuerpo que tienes hoy es el que te acompañará hasta el último de tus días. Nútrelo de manera que puedas ser una persona ágil y vital hasta el último respiro.

2. Dejé que la rabia se apoderara de mí

La rabia es un sentimiento común que si bien nos ayuda a poner límites, es importante saber regular para no dañarnos a nosotros ni a nuestras relaciones.

Si alguna situación dispara tu rabia, antes de actuar busca maneras de liberar la tensión acumulada (sal a dar una vuelta, haz deporte, respira profundamente unos minutos) para poder recuperar la calma y así expresar tu punto de vista de manera más asertiva.

3. Me pasé toda mi vida en mi zona de confort.

No hay mayor pérdida de tiempo que hacer la misma cosa una y otra vez, esperando que pase algo emocionante. Nada impresionante sucederá si no te mueves de donde estás cómodo. Atreverse a cambiar de hábitat, conocer gente nueva y vivir nuevas experiencias. Nada emocionante va a suceder si no tienes el coraje de desafiarte.

4. Pasé mucho tiempo alrededor de gente tóxica.

Hay momentos en lo que debes reflexionar si quienes te rodean son personas que realmente te nutren y promueven tu bienestar. Si quieres aprovechar al máximo tu vida, es esencial reducir al mínimo el tiempo que pasas con personas que te drenan emocionalmente, te faltan el respeto o te tratan su mal. ¿Se animan a hacer una limpieza en su círculo?

5. No disfruté el tiempo necesario con mi familia

Esto es vital. Nuestros ancestros son quienes guían nuestra vida, el motor de energía emocional positiva. Compartir con nuestro clan es primordial para tener una vida feliz. ¡Aprovechemos a nuestros padres, hijos, nietos, etc!

6. Pensé que lo sabía todo y no acepté críticas

Pensar que no tenemos “nada más que aprender” es limitante. Tener la humildad de aceptar que quizás personas más jóvenes nos brinden conocimientos nuevos, o aquellos con más experiencias nos aconsejen desde su perspectiva es parte de la vida. Reconocer que jamás dejaremos de aprender nos permite vivir cada día con entusiasmo y abiertos a lo nuevo que la vida tiene para enseñarnos.


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Constanza del Rosario
Acerca de Constanza del Rosario (240 artículos)
Psicóloga especialista en relaciones de pareja y sexualidad. Yogadicta. Me contactan en: constanzadelrosario@gmail.com

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