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7 preguntas y respuestas sobre la sexualidad de las chilenas.

-¿Cómo describirías la sexualidad de las chilenas?

-Está en un importante proceso de transformación. Estamos en plena transición y así como hay importantes logros y beneficios, aún existen temores, desajustes, malentendidos, confusiones y nuevas presiones. La sexualidad de muchas aún gravita en un limbo entre modelos conservadores y posmodernos, difíciles de conciliar. Queremos pasarlo bien, pero a veces no hayamos el camino o el desafío termina pasándonos la cuenta. Si me preguntan por la sexualidad de las chilenas, yo diría que no es ni chica ni limonada, hoy el espectro es muy amplio.

-¿Cuáles son los principales mitos sexuales entre las chilenas?

Muchos de los mitos que aún pasan la cuenta a las chilenas y chilenos y que se encuentran alimentados por un pensamiento conservador de los roles de géneros, tiene que ver con que sitúan al hombre como un ser hiperdeseante, experto sexual y dominado por sus instintos, a las relaciones sexuales desde un modelo coital-reproductor y a las mujeres como pasivas, virginales y autocontroladas. Por ejemplo, “el hombre siempre está dispuesto y desea llevar a cabo interacciones sexuales. Si no lo hace es porque no le gusto, tiene a otra o es gay.” O, “todo hombre debe saber cómo dar placer a una mujer. Si no me la paso bien en la cama es totalmente culpa de él”. Y qué decir de “la masturbación es sucia, no es buena, es cosa de hombres”.

-¿Son cartuchas las chilenas o están cada vez más liberales?

Si lo que se entiende por cartucha es la que siente pudor frente al sexo o la que finge tenerlo, tendría que decir que en Chile hay de todo. Hay mujeres que han llegado a una paz con su cuerpo y su sexualidad y se sienten abanderadas de su propia liberación sexual y la de las otras, mostrando conductas más deshinibidas a la hora de hablar de sexo y de vivirlo. Hay quienes parecieran sexualmente liberadas pero que en lo más profundo siguen contrariadas en si es bueno o malo. Hay mujeres que se la pasan muy bien en su cama pero no les gusta hablar del tema con terceros, que son “piolitas”. Y hay quienes se hacen las recatadas y hay quienes aún ven el sexo como algo asqueroso o que solo se debe vivir en el contexto del matrimonio.

-Pero según tu experiencia, ¿las chilenas están más liberales?

Las chilenas quieren divertirse y que cada día más le interesa vivir plenamente la sexualidad y se están, poco a poco, atreviendo a expresarlo abiertamente. Y si bien, desde una mirada general podríamos parecer cartuchas, creo que el continuar siéndolo es más un tema de adaptación al medio cultural que una decisión arbitraria, ya que si todas sintiéramos que al hablar de sexo, al expresar que nos gusta o acudir a un sex shop no seremos etiquetadas de negativamente o que no afectaría nuestra posibilidad de emparejarnos, el sacarnos el cinturón de castidad mental sería mucho más sencillo.

-Por ejemplo, ¿qué tan dispuestas están las chilenas a utilizar juguetes sexuales o a suplir sus fantasías eróticas?

Cada día más hay mayor disposición. De no ser así no habría tanto sex shop pensado para “ellas”. Estamos saliendo de la prisión de las represiones morales que nos ha tenido cautivas por siglos y queremos probarlo todo. Por su puesto, poco a poco, de menos a más, partiremos con lubricante, seguirá unas velas aromáticas, un antifaz y esposas, un perfume con feromonas, un anillo vibrador, compraremos el primer dildo y estaremos a un paso de comprar unas bolas chinas. Así, en la medida que le agarremos el gustito, le perdamos el miedo y saltemos las barreras del pudor la variedad y la entretención serán incorporadas en nuestras camas. Igualmente, leer un libro erótico, te puede llevar a fantasear y el día de mañana hacer de la fantasía una realidad con tu pareja. Estamos empezando a recorrer un camino que ya se está trazando, la caja de Pandora ha sido abierta.

-¿Es verdad que las mujeres están cada vez más exigente en cuanto a la sexualidad?

-Totalmente, antes la sexualidad era para satisfacer, cumplir, reproducirse, asegurarse la fidelidad del marido. Hoy es un tema de pasárnosla bien y al salir del lugar del objeto para el goce del otro y volvernos sujeto de nuestro deseo y placer ya no nos contentamos con un “Jurel tipo Salmon”. La mujer está comenzando a decir qué, cómo, dónde le gusta y no continuar sustentando el ego viril o el autoestima de su pareja fingiendo orgasmos o aplaudiendo como foca. Quiere ser escuchada, quiere ser atendida y complacida por su pareja. Ella también quiere sentirse amada a través de la intimidad emocional y sexual. Tener un proveedor o un protector a su lado, para muchas, ya no es suficiente.

-¿Qué pasa con los hombres frente a esta realidad?

¡Están descolocados! Algunos se sienten más aliviados de no tener que llevar todo el peso de la satisfacción sexual en sus hombros, otros ante el cambio se sienten presionados e incluso enrabiados. A mí parecer, la mayoría de los chilenos sueñan o soñaron con la idea de una pareja que tome la iniciativa sexual, que disfrute de dar y recibir el sexo oral, que se preocupe de su apariencia, que goce en la cama, que los haga sentirse deseados; pero no contaban que ese empoderamiento sexual iba ir de la mano, muchas veces, a un empoderamiento más globalizado de ellas y sienten que el costo es que no sólo nos volvimos más activas sexualmente sino que más agresivas, críticas y difíciles de satisfacer. El síntoma más evidente de ello, es el aumento del deseo sexual inhibido selectivo en los hombres, la última década.

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(todas las preguntas serán evaluadas con el equipo de www.constanzadelrosario.cl, guardándonos el derecho a responderlas o no)

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Constanza del Rosario
Acerca de Constanza del Rosario (240 artículos)
Psicóloga especialista en relaciones de pareja y sexualidad. Yogadicta. Me contactan en: constanzadelrosario@gmail.com

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