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8 características de quienes eligen parejas saludables

  1. No permiten que su pasado los defina.

Estas personas no se toman los fracasos anteriores (suyos o de sus padres) como experiencias que necesariamente se repetirán en el futuro. Sacan el aprendizaje de lo vivido y confían que el mañana viene cargado de nuevas y prosperas oportunidades.

  1. Son auténticos.

Estas personas no tienen miedos de ser ellos mismos cuando conocen a alguien que les resulta atractivo y prometedor como pareja, ya que no buscan tratar de ser como creen que el otro espera, sino que muestran todas sus facetas, conscientes de que si la otra persona les corresponde, es porque los eligen a ellos y no a una farsa.

  1. Son seguros de sí mismos.

Al confiar en sí mismos, irradian confianza al otro. Y al mismo tiempo, al tener confianza de sí mismos se consideran dignos de amor y respeto, lo que hace que solo se queden en relaciones que resultan saludables, gratificantes y provechosas.

  1. Tratan de motivar a las personas, no de cambiarlas.

Hay una sutil diferencia entre querer cambiar a alguien y querer inspirarlas a ser alguien mejor. Y esta diferencia radica en que cuando uno quiere cambiar a alguien es porque no acepta como es y trata de producir ese cambio a partir de la crítica; mientras que cuando quiere inspirarlas a ser mejor, las valora y los motiva a seguir creciendo y alcanzar su máximo potencial. Y ¿Quién crees que tendrá relaciones más sanas y armónicas?

  1. Se permiten ser vulnerables.

Cuando somos vulnerables, nos abrimos emocionalmente al otro, permitiendo a esa persona que nos vea realmente y que conecte profundamente con nosotros; es en este plano donde se forjan los vínculos más fuertes, seguros y confiables. Estas personas eligen tomar los riesgos que los conducen al amor en vez de optar por defenderse de miedo al desamor.

  1. No se sacrifican, ellos dan equilibradamente.

Se puede dar de dos formas diferentes: haciendo sacrificios por el otro (es decir, dar más de la cuenta, pasando a llevar los propios deseos con tal de agradar al otro o no aceptando recibir a cambio), o dar equilibradamente (dando cuanto desean dar sin esperar nada a cambio y no pasándose a llevar o postergarse a ellos mismos en el camino). Quienes eligen parejas saludables saben que la relación depende del equilibrio entre el dar y recibir de ambas partes y no se avergüenzan por pedir y recibir, ni se sienten obligados a dar y menos culpables por decir que no a los deseos del otro si esto implica desatender su autocuidado y autoestima.

  1. No son rencorosos, ni orgullosos

Estas personas no se quedan aferrados a las emociones negativas, ni esperan que el otro sufra o sea rebajado para sentirse mejor. Son más compasivos, abiertos y desapegados. Ponen los límites en el momento y el modo adecuado; expresan lo que sienten y lo que esperan que sean distinto o dan indicaciones al otro de cómo puede reparar el daño. Una vez que ven que el otro ha captado el mensaje, ha asumidos su responsabilidad y trata de cambiar, sueltan el asunto y vuelven a ser receptivos y cercanos, sin sacarles la factura nunca más o hacerse de rogar.

  1. Hacen reír a su pareja.

Ser positivos, bromear y tratar de alegrar al otro es una característica común de estas personas; ellos saben que el humor une a las personas, que ayuda a sobrepasar obstáculos y problemas y dotan de novedad, espontaneidad a la relación. Su inteligencia interpersonal se materializa en este optimismo, empatía y actitud positiva.

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Constanza del Rosario
Acerca de Constanza del Rosario (240 artículos)
Psicóloga especialista en relaciones de pareja y sexualidad. Yogadicta. Me contactan en: constanzadelrosario@gmail.com

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