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¿Cómo lidiar con el “no quiero hablar de esto”?

Mi experiencia terapéutica me ha llevado a la conclusión de que los frecuentes “no quiero hablar de eso” expresado por alguno de los integrantes de la pareja son tan peligrosos y perjudiciales para la pareja como la insistencia compulsiva, de alguno de los dos, a hablar una y otra vez de lo ya hablado y supuestamente ya resuelto.

Tanto el cierre al diálogo como la presión para hacer hablar al otro, terminan nutriendo círculos vicioso en las parejas que los enemiga y distancian, al sentirse ignorados o presionados por el otro. Lo irónico es que usualmente los “no quiero hablar de eso” utilizado por un miembro de la pareja con el fin de evitar un conflicto alimentan la tendencia de la pareja a insistir a hablar de un tema que siente que nunca es tomado en serio, confrontado o resuelto; por lo que, al sentirse impotente, dolido o enrabiado ante la negativa de la pareja, termina reaccionando de mala manera, lo que aumenta el cierre defensivo de quien quiere evitar el confrontamiento, bloqueándose aun más las posibilidades de dialogo.

¿Por qué se mantiene una conducta que conduce exactamente a lo opuesto de lo que se desea? Porque, quien suele decir “no quiero hablar de eso” no es consciente de cómo su cierre defensivo hace que su pareja termine alterándose e inclusive explotando y sólo ve a un otro descontrolado-agresivo con quien es imposible hablar porque “reacciona mal a todo”. Sin hacerse cargo de cómo pasivamente le agrede, ya que su conducta de cierre es leída como un “no te quiero escuchar” o “lo que tú dices no me importa”. Por otra parte, quien suele adoptar una conducta insistente, inquisidora, crítica o explosiva no suele hacerse cargo de cómo esto afecta a su pareja, justificando su conducta en que actúa de este modo porque “no le dejan alternativa” que “ insiste o grita para ser escuchada/o o para que su pareja reaccione”; sin darse cuenta que con ello confirma el prejucio de quien se cierra al diálogo, ya que esas reacciones dan prueba de que “con mi pareja es imposible conversar…que intentar dialogar con mi pareja es dar pie al descontrol, agresión y el conflicto en gran escala”.

El gran peligro de caer en estos círculos viciosos, es que las parejas progresivamente evitan comunicarse para no frustrarse, al punto de que la parte que trata de abrir el dialogo “tira la toalla” y no lo intenta más y tras una aparente armonía, lo que realmente hay es la muerte agónica de la relación, ya que la desconexión, lejanía y desmotivación es muy alta. Ya que en el silencio los problemas no mueren, solo se incrementan.

Mi consejo es que cada quien se haga responsable de su rol ante los “no quiero hablar de eso” para desactivar el círculo vicioso de incomunicación. Ahora bien, si no son capaces de lograrlo solos (justamente porque la incomunicación les impide el dialogo y acuerdo) pidan ayuda terapéutica, para que la mediación de la psicóloga otorgue la seguridad de que las cosas no se salgan de las casillas ni que alguien huya sin abrirse a escuchar, lo que ayudará a que cada quien baje las defensas y se abra a flexibilizar su actuar.

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Constanza del Rosario
Acerca de Constanza del Rosario (240 artículos)
Psicóloga especialista en relaciones de pareja y sexualidad. Yogadicta. Me contactan en: constanzadelrosario@gmail.com