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Las 8 frases que debes evitar decirle a tu pareja…

  1. Cualquier frase que comience con “siempre” o “nunca.”

No hay ninguna esperanza de tener una conversación productiva una vez que comiences tu discurso con un “tú nunca o tú siempre”. Usando estas palabras pondrás a tu pareja a la defensiva. Por lo que, en lugar de lograr ser escuchado, los dos se la pasarán debatiendo sobre quién tiene la razón. En lugar de esa frase, utiliza una frase como “yo siento que…en ocasiones, frecuentemente, a veces, etc…tú”. Mantener el foco en las situaciones, en lugar de volverse radical, culpabilizando y señalando el modo de ser del otro, abre la posibilidad de que se geste un cambio positivo.

  1. “¡No exageres!”

“Eres demasiado sensible”, “de la nada, haces tremendo conflicto”, “no es para tanto”, “estás loca”, etc. Todas frases que quien las utiliza intenta bajar la proporción del conflicto pero que solo terminan por avivarlo, ya que quien se siente dolido o perturbado, escuchará que el otro no es capaz de ser empático y que quiere deshacerse del problema en vez de apoyar emocionalmente y buscar el modo de solucionar el tema. Bajarle “el pelo” al conflicto o desacreditar a la pareja, nunca será el camino hacia la paz y el entendimiento. Lo importante es tratar de mantener la calma e invitar a que quien está perturbado a que se calme para poder entenderle mejor y facilitar que pueda ser escuchado empáticamente, así como a ser contenido físicamente.

  1. “Aaaaa?, ¿qué dijiste?”

¿Eres de quién está más atento a su celular, al computador o al televisor que a tu pareja y haces como que escuchas lo que tu pareja te está contando? Si es así ¿Cómo crees que se siente tu pareja con esto? ¿Amada y atendida? Probablemente no.

Si bien, es normal que más de alguna vez te pillé tu pareja algo distraído, otra cosa es que esto sea un hábito y priorices poner atención a otras cosas y no a tu pareja, ya que con ello, solo conseguirás que tu pareja concluya que no tienes el mayor interés de saber qué le pasa y lo que acontece en su vida. O que crea que tras ponerle tanta atención a tu celular, es que tienes interés en alguien más. Ahórrate problemas y ahórrale dolores y simplemente dedícale toda tu atención cuando te habla y si te distraes, simplemente di: “disculpa, me distraje, ahora tienes toda mi atención”.

  1. “Te lo dije.”

Es un clásico que no nos gusta oír en ningún tipo de relación, y menos aún de nuestra pareja. Decir esto establece inmediatamente un ambiente tenso, ya que a nadie le gusta pasar por tonto o desprevenido. Así que mejor, no decirlo.

  1. Frases devaluadoras.

Los ataques personales no tienen lugar en una relación sana y cariñosa. Ya que una buena pareja debería tener por objetivo apoyar a su pareja y alentarle en tiempos duros, en vez de rebajarlo cada vez que comete un error. Entonces frases como “no seas estúpido”, “eres un huev…”, “eres una marac…” “¿Qué tipo de padre o madre hace esto?”, “eres igual a tu mamá”, debiesen de ser evitadas. Ya que las palabras, tal y como lo hemos dicho en otras ocasiones, no se las lleva el viento.

  1. “No me importa lo que me digas, no te creo”

Estar constantemente desconfiando de la pareja (lo que hace, lo que piensa, lo que siente) y echarle esas dudas a la cara, a diario, sin abrirse a escuchar a la otra persona, porque solo se cree en sus propias ideas y no en los intentos de explicarle y darle seguridad a su pareja; es como para preguntarse ¿por qué desconfías? ¿de qué desconfías?¿y si esa desconfianza se arraiga en experiencias reales vividas con tu pareja o en experiencias del pasado o en temores inculcados por otros?.

  1. “Me voy”.

Amenazar con que se va abandonar la relación, el espacio dónde se están teniendo la discusión o el espacio que cohabitan, como un intento de manipular al otro para que no vuelva a sacar el tema o para poner fin a la discusión, es una estrategia que si bien, en el corto plazo, podría traerle beneficios a quien hace la amenaza (librarse de lo que le agobia), terminará en el largo plazo por dañar el nosotros, ya que por una parte, volverá más inseguro el vínculo de pareja y por otra, creará resentimiento en quien es amenazado. ¨Por lo tanto, si lo que te hace huir es creer que si te quedas el conflicto será mayor, entonces, lo mejor que puedes hacer es pedirle a tu pareja, que te de un momento para calmarte y pensar y que luego retomarán la conversación, cuando ambos estén más tranquilos y claros; pero no huyas, ni menos aún, amenaces con huir.

  1. “Si realmente me amaras tú…”

Manipular desde el amor y de lo que el otro haría por ti es un arma que jamás ha traído algo bueno a la relación, ya que termina por agotar y agobiar a la parte demanda. En lugar de hacer eso mejor sería transparentar lo que realmente deseas sin caer en un rol, de víctima y expresarle abiertamente “Quiero pasar más tiempo contigo”, “Quiero que me abraces mientras dormimos”, “quisiera que saliéramos más seguido de paseo”, etc. Confía en que tu pareja tiene las mejores intenciones de hacerte feliz.

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Constanza del Rosario
Acerca de Constanza del Rosario (240 artículos)
Psicóloga especialista en relaciones de pareja y sexualidad. Yogadicta. Me contactan en: constanzadelrosario@gmail.com

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