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Te amo pero no te deseo

Hace un par de días el Matinal “Mucho Gusto” de Mega, me propuso que habláramos de un tema en boga: el “Te amo pero no te deseo”. Ello, a partir de la publicación del libro de los psicólogos Alejandra y Antonio Godoy .Obra que, bajo tan sugerente título, no sólo perfila a ser un best seller sino que a ser una contribución invaluable para las ciencias sexológicas y para la educación sexual de nuestro país; poniendo en jaque una serie de mitos que angustian a varias y varios al informar con gran rigurosidad científica, de verdades que muchos terapeutas observamos a diario, tales como:

1- La libido masculina no es la de un insaciable depredador sexual ni la de boy scout “siempre listo” para la acción.

2- Muchas mujeres poseen un deseo sexual más alto que sus parejas y se muestran más activas y deshinibidas que ellos.

3- El amor no es siempre un infalible afrodisiaco. Se puede estar comprometido emocionalmente con alguien y no sentir deseo por esa pareja, pero si por otras personas que son menos significativas y por ende, menos amenazante.
Así, al exponer el tema del “deseo sexual masculino inhibido” en Tv abierta, los llamados y mensajes vía mail y twitter fueron masivos. La sintonía -según los entendidos- fue excelente ¿La razón? Probablemente que muchos sintieron que tenían la oportunidad de informarse y buscar explicación a cuando ellos no muestran deseo, cuando frecuentemente se hacen los dormidos, se escudan en la tv, el trabajo, la masturbación o la pornografía, fingen dolores de cabeza u otra dolencia, evitan y postergan contactos íntimos, se muestran molestos o reacios a hablar del tema y frente a las iniciativas e insinuaciones sexuales de sus parejas se hacen los desentendidos, las rechazan o se niegan. Con el consecuente costo de que ellos al percibir que no cumplen con las expectativas se sientan incapaces, reprochados, frustrados y exigidos. Y ellas, poco deseadas y queridas, dudosas del futuro de su relación, de su autovalía y atractivo; cuestionando la fidelidad de él y la propia. Dando pie a quejas, críticas, problemas de comunicación y una lejanía defensiva, -abierta o solapada- que nutren un espiral creciente de rabias, miedos, frustraciones, culpas y desmotivación. Atrincherando a cada miembro de la pareja en su propio sufrimiento y negatividad.

Ahora bien, lo más complejo de la situación, no es que “deseo sexual masculino inhibido” no tenga solución -pues desde la práctica terapéutica puedo aseverar fehacientemente que si la tiene- sino que las parejas, desde el inicio de la problemática al momento que llegan a consultar, tardan en promedio más de dos años; Ello, probablemente, por el peso de tres creencia erróneas:

1- Ser un hombre “de verdad” es sinónimo de libidinosidad y potencia sexual. Esta creencia lleva a muchos a ocultar su sintomatología por miedo o vergüenza de ser el “raro”, “fallado” o “poco hombre”. Ignorantes de que en realidad esta condición afecta a muchos hombres que como él son normales, pero que están pasando una dificultad tratable.

2- Si en una pareja, uno de los integrantes comienza a tener menos deseo que el otro, es éste quien tiene el síntoma, el que “está mal”, el que tiene que ir a terapia y “cambiar”. Sin embargo, contrario a esta creencia, la realidad terapéutica nos demuestra que la pareja tiene, en la mayoría de los casos, un rol fundamental en la manifestación y mantención del síntoma; por ende, la baja de deseo es un tema que implica el trabajo comprometido de ambos.

3- Quien ama necesariamente desea y por ende, poner sobre la mesa el tema de la falta de deseo pondrá en cuestión el amor y en jaque a la relación. Está es quizás una de las ideas más dañinas porque crean un miedo a confrontar la situación y pedir ayuda por un miedo a perder a quien tanto se ama y necesita; cuando lo cierto es que, por una parte el deseo y amor tienen distintos caminos neuronales en el cerebro y se puede amar sin desear. Y por otra, que es la dinámica de no confrontar el tema, para buscar ayuda y solucionarlo, el que termina por debilitar e insegurizar el vínculo, ya que la inacción frente al tema alimenta la creencia de que “no le importo, ni esta relación, sino haría algo al respecto”.

Por ello, la invitación es a hacerse cargo del problema como pareja; a buscar apoyo para entender las causas y trabajar conflictos personales y relacionales que sustentan la problemática. Pero, por sobre todo, vuelva a confiar en la relación y no cuestionar el amor, pues será la reconexión emocional mutua el switch fundamental para encender una pasión dormida pero no extinta.

Comentarios

Constanza del Rosario
Acerca de Constanza del Rosario (240 artículos)
Psicóloga especialista en relaciones de pareja y sexualidad. Yogadicta. Me contactan en: constanzadelrosario@gmail.com

1 comentario en Te amo pero no te deseo

  1. 승기, 너무 귀엽지 않아요?? ㅎㅎ작년에 한국에 있을 때 즐겨보던 TV 프로 중에 하나에요. 1박 2일!!다음 주에 같이 이 노래 불러 볼까요??No es chulo SeungKi?? jeje..El af1o pasado, cnduao estuve en Corea ese programa es uno de mis favoritos de tele. 1bak 2il..!!Que9 les parece que cantemos esa cancif3n el se1bado que viene??

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